domingo, 20 de marzo de 2011

Infoxicación

Hace unos días, observe  un comercial de televisión acerca de un término denominado "Infoxicación" que trataba de describir la intoxicación de información a la que estamos sometidos diariamente. Considerando que se trataba de un comercial hecho para una conocida marca de autos de lujo, el cual fue transmitido 14 veces en menos de dos horas (lo cual me dejo algo infoxicado) me pareció interesante abordar el tema en este post.

En 30 segundos el spot plantea lo mucho que tu vida se complica al tener a tu alcance una amplia gama de opciones y pone como ejemplo los muchos amigos virtuales con los que cuentas, el cada vez mayor número de opciones de agua para beber que existe y las diversas tonalidades de colores para elegir que están a tu disposición, para al final venderte la idea que aún existen cosas que se deciden solas como el auto que quieren que compres.

En realidad el comercial tiene cierta razón al advertirnos acerca de la sobre saturación de información a la que estamos expuestos, pero por otro lado esa información existe por que existe quien la consuma y la demande, es decir si estamos infoxicados es por que así lo hemos decidido y/o promovido.

Hay principalmente dos cuestiones que me preocupan de este desenfrenado consumo actual de información, el primero se refiere a la dirección que el interés colectivo aparentemente refleja y el segundo tiene que ver con el cierto nivel de incongruencia que los consumidores de esta información evidencian.

Para abordar estos dos tema, me gustaría inicialmente introducir la idea de que gran parte (si no es que la totalidad) de la información que nos rodea es generada con el propósito específico de venderte algo (una idea, un producto, un partido político, un auto, entre otras muchas cosas). A su vez, el diseño de la publicidad en cuanto a su contenido, su presentación los horarios y canales de transmisión esta construido y dirigido de acuerdo a los gustos y anhelos de aquellos consumidores a los que se desea llegar.

Es por ello que la cerveza, los autos de lujo y los deportes vienen acompañados de mujeres espectaculares; así como las campañas políticas, los autos familiares y las casas son representadas por familias unidas e increíbles escenas de perfecta felicidad.

Una vez aclarado esto, tocaré mi primera preocupación; la dirección que el interés colectivo parece mostrar; es de inquietar la atención y cantidad de tiempo que las personas dedicamos a enterarnos de la vida de otras personas, lo más preocupante es que muchas de las personas de las que estamos pendientes ni siquiera las conocemos, tan solo basta acercarse a un expendio de revistas para ver que las relacionadas a chismes y farándula son las más vendidas, agreguemos a ello la estadística que habla de que el grueso de la población lee solamente la sección de sociales y deportes del periódico y tenemos un gran porcentaje de información consumida que en poco o nada va impactar de forma positiva en tu vida.

Con lo anterior tampoco pretendo proponer que el conocer acerca de los demás es malo, pero siempre hay que preguntarnos ¿para qué quiero esa información? no es lo mismo informarme de los chismes y rumores de la vida amorosa de los famosos que estar al pendiente y ocuparme del estado de mis amigos y mi familia.

Así mismo, llama la atención lo mucho que desperdiciamos en saber de los demás y lo poco que invertimos en saber acerca de nosotros mismos. ¿Pueden imaginar lo que sería de nuestras vidas si ese tiempo y esfuerzo lo aplicáramos en nosotros mismos? No tengo una respuesta específica para ello, pero darnos tiempo para averiguar sobre nosotros mismos al menos nos ayudaría a conocernos mas y el conocernos más nos hace descubrirnos y ser mejores personas.

En cuanto a la incongruencia que como consumidores mostramos, tan sólo me gustaría mencionar que la publicidad que nos ofrecen cada vez es más irreal, fotos alteradas, promesas milagrosas, historias surrealistas, falsas esperanzas, cifras maquilladas y vídeos retocados son tan sólo una parte de las muchas técnicas usadas en la información que nos ofrecen.

lo incongruente de nuestra parte es que a pesar de que lo sabemos, no sólo lo compramos sino que seguimos demandándolo, lo anterior me quedo más claro al recibir un excelente video con un gran mensaje para combatir la forma que tenemos de ver a las mujeres como objetos, pero lamentablemente a pesar del buen mensaje, la portavoz presentaba precisamente una imagen de artículo de lujo, que para mi representó una gran y desafortunada incongruencia.

La información, incluso en exceso es buena, lo importante es que nos demos cuenta de que tenemos capacidad de decisión y que la usemos en nuestro beneficio, así mismo es importante sobre todo que identifiquemos que contenidos estamos consumiendo y para qué y cómo los estamos utilizando.

La tecnología nos ha ayudado a acercarnos a otros planetas, a nivel mundial ha acercado economías y regiones, posteriormente nos ayudo a acercar países, en la actualidad a través de las redes sociales móviles se ha dado un gran paso y esta acercando a las personas en relaciones cada vez mas fuertes y sostenidas, pero considero que la tecnología tiene una gran deuda con nosotros, la tecnología y sobre todo la de la información y comunicación tiene una gran barrera que librar y esa es la barrera interior, la tecnología ha hecho muy poco o casi nada por ayudar a acercarnos y conocernos a nosotros mismos.

Debemos aprender a conocernos, a auto recordarnos y a ser conscientes de nuestras competencias por que sólo así podremos potenciarlas y tener un mayor bienestar y calidad de vida.



domingo, 27 de febrero de 2011

Medio Oriente Unplugged


Así se ve un corte del internet en un país, primero se observa un tráfico que se incrementa constantemente y después de un pequeño ensayo de desconexión breve y el creciente flujo de información posterior, viene una caída de tajo que significa que alguien bajo el switch.

Esto es lo que sucedió en Egipto a finales de enero, el desenlace ya lo conocemos todos, aproximadamente dos semanas después el Presidente Hosni Mubarak no pudo soportar más la presión del pueblo y la comunidad internacional y se separaba de su cargo dando así paso a una futura transición en el gobierno de ese país.

Previo a este acontecimiento Túnez ya había vivido un ejercicio similar de acción colectiva y cambio en el gobierno y posterior a Egipto siguieron movimientos sociales en Bahrein y Libia, los que actualmente se encuentran desarrollándose.

Mucho se ha hablado sobre el papel indispensable de las redes sociales y el internet en el desarrollo de las protestas y los movimientos anti régimen en estos países. Respecto a ello podemos encontrar posiciones que afirman que estos movimientos fueron generados en la red y por el contrario tenemos posiciones que señalan que la tecnología no jugó más que un rol fugaz y sin relevancia real.

la realidad es que indistintamente de lo equivocado o acertado de las dos posiciones, lo que si es cierto es que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación no detonan por sí mismas un movimiento de este tipo, pero si lo facilitan al agilizarlo y reducir los costos de su realización  acercándole en tiempo real a la sociedad la información necesaria para que las convocatorias se lleven a cabo y para que lo que pase al interior de un país salga al mundo y no sea escondido por los gobiernos que defienden su supervivencia.

Hay dos cosas que pienso se han dejado de lado al momento de analizar estos acontecimientos; la primera tiene que ver con las posturas que nos hacen ver el uso de la tecnología como algo separado o distinto de nuestras actividades diarias. Tenemos que aceptar que el uso de redes sociales electrónicas como Facebook, el correo electrónico y los mensajes en teléfonos móviles son el sustituto de las llamadas telefónicas, los faxes, y los métodos hasta hace años convencionales de comunicación y contacto con nuestro entorno social.

De igual forma tenemos en páginas como YouTube, Twitter y muchos blogs y  canales RSS a los nuevos medios de comunicación que no se detienen ante censura alguna como lo hemos podido constatar.

De esta forma, cuando un gobierno como el egipcio o el de Bahrein deciden cortar la conexión de internet y servicios móviles, siempre tendremos el ingenio humano para sortear los obstáculos y la represión que se pueda encontrar en el camino. Para muestra los miles de egipcios que reportaron conectarse a internet a través del modem como se hacia hace ya varios años, y los esfuerzos de compañías como Google y Twitter que pusieron a disposición de los internautas un numero telefónico gratuito para poder seguir twiteando e informando sobre el desarrollo de las protestas.

La segunda cuestión que pienso se ha dejado hasta ahora de lado es la capacidad viral que han adquirido los procesos políticos democráticos y sobre todo el nuevo rol y responsabilidad que como ciudadanos tenemos ante este nuevo paradigma.

Las redes sociales han existido desde mucho antes que el internet, nos relacionamos y agrupamos para conseguir objetivos comunes desde antes siquiera de que existieran la electricidad y la imprenta, pero así como en lo real la inacción tiene un resultado negativo, en lo virtual también sucede lo mismo.

Los objetivos siguen siendo los mismos igualdad, libertad y fraternidad como proclamaba el ideal de la revolución francesa, los medios para conseguirlos han  evolucionado; desde los discursos en las plazas públicas, los volantes y prensa escrita, la radio, la televisión, y ahora el internet, la telefonía móvil y las redes sociales electrónicas, esta evolución ha permitido que principalmente se tengan dos elementos al momento de que se presente un movimiento social; la velocidad que permite una asombrosa capacidad de reproducción viral y la interacción que permite redireccionar o potenciar los esfuerzos online.

A pesar de ello, los gobiernos no democráticos pretenden responder como habitualmente lo han hecho con represión, censura y bloqueo a estos movimientos, pero una sociedad con una opresión acumulada ha sido capaz de responder inteligente y eficazmente a estos embates.

Pero qué pasa en sociedades con gobiernos teóricamente democráticos que se encuentran en una zona de confort que permite a sus políticos seguir gobernando, a pesar de que la corrupción, abusos y violencia sean desenmascarados y expuestos. Qué hace que la gente sea en gran parte indiferente a ello y no sólo no se organice para combatirlo sino que ni siquiera asistan a las urnas para votar.

Ante la desafección, la apatía y la falta de participación y conciencia ciudadana, no existe solución electrónica posible, cuando una sociedad pierde su capacidad de asombro y pasa a un estado en donde es común y aceptado que la violencia, los abusos y la corrupción sean el pan de todos los días, pierde también la capacidad de acción.

Si, es bueno indignarnos, comunicar y mandar mensajes e información a nuestros contactos y entorno, pero es mejor actuar de forma responsable y solidaria.

Creo que tiene un mayor valor aquella sociedad unplugged (desconectada) como las del medio oriente, con coraje para luchar por una vida mejor, que una sociedad conectada y tecnológicamente avanzada, que ve con naturalidad vivir inmersos en el conformismo y la desilusión de no poder hacer nada antes los abusos del poder y el crimen organizado.

Y tu ¿de qué lado de la red estas?


domingo, 30 de enero de 2011

Entre Propósitos y Buenas Intenciones

Ha pasado casi un mes desde que finalizó el 2010 y aunque esto nos pareciera mucho tiempo, hay que considerar que hace menos de 30 días nos encontrábamos en un ambiente festivo, conviviendo con nuestros seres queridos, pero sobre todo llenándonos de buenos deseos y propósitos.

Pero ¿cuántos de esos propósitos hemos incumplido? ¿cuantos de ellos no hemos ni siquiera puesto en marcha? y ¿cuántos de esos buenos deseos hemos olvidado a estas alturas? es ahí en donde 30 días parecieran ser nada para dejar tantas cosas de lado y en el olvido.

Lo importante no es el ¿por qué ha pasado esto? ya que la respuesta a esta pregunta nos llevaría a una lista de pretextos y culpas que aparecerán de forma automática sin conducirnos a nada bueno, consiguiendo por el contrario un desgastante ejercicio de auto persecución. Lo importante es preguntarnos ¿para qué hacemos estos propósitos? por que así podremos iniciar la búsqueda de lo que realmente nos motiva a cumplirlos.

El para qué de las cosas nos lleva a encontrar la motivación para alcanzarlas y ese ¿para qué? no debiera ser tan difícil de alcanzar, ya que lo tenemos justo a la mano, la motivación somos nosotros, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestras ganas de ser mejores y nuestras intenciones de superación; desafortunadamente, es costumbre que sin darnos cuenta caigamos en una trampa y confiemos nuestro desarrollo y bienestar a motivaciones externas.

A cuantos de nosotros se nos hacen familiares los propósitos de: comer bien, hacer ejercicio, trabajar (estudiar o practicar) más sobre un tema de nuestro interés, tener más tiempo con la familia, estresarnos menos, hacer las cosas en tiempo, levantarnos más temprano, no llegar tarde, ser mejores ciudadanos, ser mas responsables, entre una larga lista interminable de repetitivos propósitos de año nuevo.

La trampa está en que muchas de estas cosas las fundamentamos en pretextos (y digo pretextos por que no son verdaderas motivaciones) frases como: tengo que hacer ejercicio para entrar en ese pantalón en el qué no entro desde hace tres años (o dos si bien nos va), tengo que pasar más tiempo con mi familia por que mi esposa, hijos, o padres lo necesitan, voy a estresarme menos por que afecto a los que están a mi lado, no llegaré tarde y me levantare más temprano por que la gente me ve mal cuando esto pasa, seré mejor ciudadano por que mi país lo necesita. Y eso, que estoy mencionando los pretextos más aceptables por que también los hay que harán ejercicio por que se casa la prima y los invitados no pueden verme gordo (a), pasaré más tiempo con la familia por que me lo dijeron en un curso y haré las cosas a tiempo por que en el trabajo me rebajan el sueldo si no lo hago.

Claro, estas razones son todas validas, más no suficientes para considerarlas como motivaciones, debemos responsabilizarnos de nosotros, querernos un poco más o un mucho más y ser sinceros para encontrar la verdadera motivación interna para lograr lo que nos proponemos, ya que mientras más externas sean nuestras motivaciones, más difícil será que cumplamos nuestras promesas. Hay que recordar que si nuestros propósitos y buenas intenciones son precisamente y lo repito NUESTROS, no tenemos por que depositar en los demás la razón de su cumplimiento, ya que ello no tardará en hartarnos y dejaremos de lado como cada año todo lo propuesto.

Si queremos comer bien, hacer ejercicio y bajar de peso debe ser por nuestra salud, por que nos interesa ser personas balanceadas y saludables; si queremos pasar más tiempo con nuestra familia, tenemos que aceptar que es por que así lo queremos, por que nos hace falta y por que ese tiempo lo necesitamos y nos nutre para sentirnos queridos y en armonía; si queremos ser puntuales y tener nuestros trabajos en tiempo es por que eso nos ayuda a no estresarnos, a liberarnos de presiones y por que como ser humano quiero ser responsable y atento de mis labores y mi tiempo. Y la lista pudiera seguir por muchas líneas más, pero creo que el concepto hasta aquí es entendible.

Si encontramos nuestras verdaderas motivaciones, será menos difícil cumplirnos a nosotros mismos, por ejemplo al querer ser buenos ciudadanos; el considerar los beneficios que esto nos trae al ayudarnos a crecer como personas y potenciar nuestro bienestar personal, familiar y comunal, nos permitirá tomar responsabilidad de ello, por que si nuestras motivaciones seleccionadas fueron externas, será muy fácil argumentar que no sirve de nada ser buen ciudadano, ya que el gobierno se encarga de borrar con su mal desempeño la aportación de tu grano de arena y lo dejaremos fácilmente de lado con esta excusa.

Por supuesto que no estoy proponiendo que sólo pensemos en nosotros de una forma egoísta, sino más bien que pensemos y nos demos cuenta de lo que significa para nosotros lograr lo que nos proponemos, y cómo esto nos beneficiará y contribuirá al bienestar de los demás.

Por ello, los invito a encontrar sus verdaderas motivaciones personales internas, para alcanzar sus propósitos y más que tener buenos deseos, los invito a tener buenas prácticas; es más los invito a olvidarnos de los propósitos de año nuevo y tener nuestros propósitos del día nuevo, o acaso ¿no creen ustedes qué es un desperdicio de tiempo (o muy cómodo)  esperar todo un año para reformular propósitos cuando los tuyos caen en el saco roto?

Es más sencillo proponernos ser mejores con cada día que iniciamos; por que si por algún motivo, no lo logramos, siempre tendremos una nueva oportunidad en menos de 24 horas.

Les deseo un feliz año 2011, lleno de muchos intentos y éxitos al conseguir sus nuevos propósitos del día y que estos propósitos estén llenos de buenas prácticas motivadas y basadas en ti, tus sueños y tus deseos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Nuestra responsabilidad ante Wikileaks

Este post estaba considerado para tocar el tema de las tecnologías de la información (TI) como instrumento para la democracia, sin embargo un lector del blog me comentó que le gustaría ver una opinión en este espacio sobre el tema de Wikileaks, por lo que tratándose de algo muy relacionado lo abordaré con una aproximación al tema original.
Para aquellos que aún no saben que es Wikileaks y por qué el tema ha merecido tanta atención, resumiré diciendo que es una página de internet que presenta temas considerados secretos o clasificados por el gobierno de los Estados Unidos, la cual ha sido filtrada a una organización no gubernamental que promueve la libertad de acceso a la información como un derecho.
Esta página se dio a conocer con un video llamado “Muerte Colateral” que presenta imágenes de un helicóptero de combate estadounidense disparando y dando muerte a civiles en Baghdad, dentro de los cuales se encontraban dos reporteros durante el período de la guerra de Iraq. Las últimas filtraciones están relacionadas con cables clasificados de las embajadas estadounidenses a través del mundo y de acuerdo a su fundador,  posee información filtrada que próximamente será abierta al público acerca de los bancos y el sistema financiero.
Indistintamente de la polémica que esto ha causado, de los escándalos mediáticos de los que ha sido protagonista el creador de Wikileaks por una demanda que pesa sobre él y los intentos hasta ahora infructuosos por desactivar la pagina de la red por los distintos servicios en donde se ha hospedado; considero que  lo importante es las consecuencias y los retos que este hecho nos plantea.
Estamos nuevamente frente a otro cambio de paradigma generado por las tecnologías de la información; en esta ocasión se rompe la barrera del acceso a la información clasificada ,tanto de los gobiernos como de las iniciativa privada (en caso de publicarse la información  referente a los bancos), y creo que lejos de preguntarnos quién lo hizo, por qué lo hizo y cómo se hizo; debemos concentrarnos en el hecho de que las cosas hechas están y ahora tenemos acceso y una responsabilidad ante el acceso a este tipo de información. 
Desde sus inicios, la red ha cambiado la forma en la que nos comunicamos y obtenemos información de uso común, posteriormente cambió la forma en la que escuchábamos,  obteníamos e intercambiábamos música, vídeos, fotos y archivos en general. Últimamente las redes sociales han revolucionado el mundo de la información personal, la forma de relacionarnos y hacer amigos a través del mundo; muchos son los cambios que hemos experimentado en la forma de realizar compras y divertirnos a través de la red y sin duda alguna nos queda aún mucho por ver; pero ahora con Wikileaks, llegó el tiempo de cambiar la forma en la que accedemos a información clasificada.
Pero... ¿qué representa esto? como todo en la red, este acontecimiento va a tomar la dimensión que nosotros como ciudadanos y usuarios le queramos dar. Hasta el momento dentro de mi entorno cercano he detectado principalmente tres tipos de reacciones; aquellas personas que ven el acontecimiento como un show mediático y se aproximan a la información como una forma de enterarse  lo que consideran “los chismes de la política”, otras que acceden a la información  como algo que “todos ya sabíamos pero nadie confirmaba” y otros que le dan un tratamiento más objetivo y la utilizan para demandar respuestas a ciertas problemáticas.
En la mayoría de los tres casos lo que me inquietó no fue el tipo de aproximación o la interpretación de la información, sino la pérdida de nuestra capacidad de asombro y lo acostumbrado que estamos no sólo a ver sino sobre todo a aceptar o sentir como normales una serie de acontecimientos que nos lesionan como ciudadanos.
Exceptuando el caso de los documentos relacionados a la guerra de Iraq, que plantean casi en su totalidad asuntos relacionados a los Estados Unidos, las demás filtraciones por tratarse de cables diplomáticos, incluyen información relacionada con nuestros países, en donde encontraremos escándalos en temas tan variados cómo malversación de fondos, daño ambiental, financiamiento ilegal de partidos, desviación de recursos, presiones internacionales sobre jueces locales, entre muchos otros asuntos.
La pregunta es ¿qué ha pasado en tu país? y más importante aún ¿qué harás con esa información? ¿serás una persona que ven las cosas como algo normal? o ¿serás un ciudadano que demandará explicaciones y soluciones?
Es deber de los gobiernos rendir cuentas a sus ciudadanos, pero también es  obligación de los ciudadanos actuar como electores responsables que acuden a las urnas y participan en la política a fin de exigir respuestas y resultados.
El cambio apenas inicia en cuanto al acceso a  la información clasificada, a Wikileaks le sigue una nueva plataforma denominada Open Leaks que en un futuro aparecerá como una página en donde los periodistas e investigadores podrán filtrar información clasificada sin miedo a sufrir represalias. Tendremos que ver y participar de esta nueva apertura de la información, pero la principal pregunta sigue ahí ¿cuál es nuestra responsabilidad ante esta información?
Yo en lo personal, me quedo con la afirmación de diversos académicos e investigadores que contemplan al fácil acceso a la información como una elemento fundamental para el desarrollo de la democracia y sostengo que nuestra responsabilidad ante esta información es no sólo difundirla objetivamente, sino utilizarla responsablemente para tomar decisiones y demandar a nuestros gobernantes actuaciones transparentes, eficaces y coherentes que redunden en un bienestar mayor para nuestra comunidad.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Y tu ¿por quién votas?

En el post anterior hable de las batallas que se libran por el poder en nuestro entorno, pero ¿qué hay de la lucha interna? considero que antes de avanzar hacia otros temas es conveniente revisar que pasa con nosotros, ¿cómo se refleja esta lucha por el poder hacia el interior?
¿Cuántas veces nos hemos encontrados ante la situación en que tenemos que tomar decisiones personales, profesionales, académicas o de cualquier otro tipo y estamos ante una encrucijada de pensamientos, sentimientos y/o sensaciones?
Les suena familiar o se sienten en un lugar común, con la frase: mi cabeza me dice que haga una cosa y mi corazón otra, pero mi instinto no me deja. O peor aún, en cuantas ocasiones hacemos cosas sin siquiera darnos cuenta, o por qué cuando hemos previamente establecido una respuesta ante un acontecimiento determinado, terminamos haciendo lo contrario.
Esto es habitual, si tenemos en cuenta que generalmente estamos muy poco presentes y sin consciencia plena de nuestras acciones o palabras; un ejemplo sencillo, es cuando caminamos rumbo a casa mientras nos aborda un pensamiento y cuando acordamos estamos frente a la puerta sin recordar exactamente lo que paso entre que nos enganchamos con esa idea y que llegamos a nuestro destino, ¿cerré la puesta? ¿dónde deje las llaves? o ¿dónde esta mi cartera? son ejemplos similares de como nos ausentamos de nosotros mismos.
Esto es más entendible si lo vemos como una desconexión, una falta de comunicación entre nuestros tres centros de toma de decisiones: el racional, el emocional y el conductual. Esas tres voces que escuchamos a nuestro interior se debaten en cada decisión por tomar el control de nuestros actos, reaccionar por instinto (o tomar decisiones con el estomago como generalmente lo conocemos), pensar mucho las cosas, o sensibilizarte ante algo son todas ellas formas de procesar la información para tomar decisiones.
Cuantas veces te has detenido a preguntarte ¿como tomas tus decisiones? esa lucha interna es también una lucha por el poder, son tres formas de ver las cosas con tres propuestas distintas de actos, acciones y respuestas y lo peor es que estas partes no tienden a converger en una decisión integral, sino por el contrario cada una trata de imponer su decisión sobre las otras dos.
Somos nosotros en lo individual la primera arena de lucha política, sólo que en vez de votar por un partido que represente la mejor opción para satisfacer nuestras demandas, elegimos entre una de las tres opciones que tenemos a la mano por la que pueda ser la mejor para tomar una decisión.
¿que partido gana la batalla en tu interior? ¿se impone una decisión sobre las otras? ¿que partes de ti negocian para tomar una decisión? o simplemente te dejas llevar, ¿qué es lo que hace que decidas lo que vas a hacer? ¿por quién votas en tu interior, la razón, la emoción o la conducta? y no menos importante es ¿por qué tomas esa decisión?
La medición del comportamiento de los electores es un tema que se encuentra constantemente en investigación, ¿cómo votan los electores? ¿por qué votan? ¿cuales son las cualidades que ven en los candidatos? son preguntas que usualmente nos formulamos en la investigación politológica, pero ¿cuántas veces te has preguntado eso? ¿por que votas? ¿cómo decides por quien votar? ¿que centro de decisión te domina al momento de estar enfrente de una urna? o incluso ¿por qué no votas?
Todas estas son preguntas un cuanto complicadas cuando se plantean en este contexto y si tomamos en cuenta que tan solo tenemos unos segundos para contestarlas cuando somos objeto de una encuesta electoral de salida, cabe la posibilidad de que lo que se encuentre en esos resultados no refleje del todo la verdadera motivación para sufragar nuestro voto (tomar la decisión) en pro de un candidato.
Como podemos ver existe una relación muy compleja entre las interacciones que tenemos  al interior en nuestro sistema de toma de decisiones, existe a la vez como vimos en el post anterior una relación muy compleja en las interacciones que tenemos con nuestro entorno cercano (familia y amigos) y más distante (trabajo y religión, entre otros) y todo esto forma parte de la construcción de nuestra estructura de interpretación; estructura que es sólo una pequeña parte de las interacciones que se dan en un sistema social de gran envergadura como lo son los sistemas políticos.
Con todo lo anterior y como resumen de estos tres primeros posts,  espero dar un poco de claridad sobre dos asuntos principalmente; el primero es que  dentro de los sistemas políticos se dan interacciones entre un numero elevado de estructuras de interpretación muy  distintas entre sí; en pocas palabras, hay mucha gente con estructura muy distinta tratando de interactuar para alcanzar el poder; la segunda, es que eso del poder no nos es ajeno a nadie, lo vivimos en forma personal hacia el interior, en forma de relaciones en la familia, en el trabajo, con los amigos, en la escuela, en la religión y hasta en el noviazgo.
Por ello creo que para poder comprender y contestar preguntas sobre nuestra entorno, primero es necesario tener la capacidad de contestarnos esas mismas preguntas sobre nosotros mismos.
Una vez que hemos visto cómo nos vemos inmersos en la política desde el momento en que llegamos a esta mundo y cómo ésta nos acompaña en nuestras relaciones más básicas (incluso con nosotros mismos), creo que podemos pasar en nuestros siguientes platicas a agregar más factores a la ecuación, sobre todo factores externos que no tengan que ver con nuestras interacciones más cercanas.
Espero dejen sus comentarios, impresiones o incluso sus respuestas a algunas de las preguntas aquí planteadas.

martes, 23 de noviembre de 2010

Proceso Políticos Contemporáneos

Cuando alguien me pregunta ¿qué estas estudiando? y respondo que un Doctorado en Procesos Políticos Contemporáneos, los comentarios que recibo por lo general son los mismos: ah! quieres ser presidente, ¿vas a ser político? ¿ahí se estudia sobre la corrupción? y la mas frecuente por lo general es ¿y eso qué es?.
Lo anterior es comprensible si tenemos en cuenta que al buscar imágenes en google con la frase ¿qué es política? encontramos entre las que más se repiten, fotos de políticos, manifestaciones, dinero en todas sus presentaciones e insinuaciones, votaciones, caricaturas, mujeres en traje de baño, mapas, banderas e incluso imágenes de Diego Armando Maradona, el Papa y los Simpsons. Después de revisar 25 páginas para buscar una imagen adecuada que represente lo que es la política, para poner en este post, no la encontré y por eso decidí poner algo aproximado.
La política es el estudio del poder y para simplificar las definiciones, poder es la capacidad de imponer valores en otras personas. Cierto es que existen definiciones más amplias de política y de poder, pero ésta es rica en contenido y su simpleza quizá nos ayuda a incorporar mejor el concepto a nuestro quehacer diario.
Si observamos de cerca esta definición y nos cuestionamos nuestra relación con este proceso de imposición de valores, tenemos que no necesitamos votar a nadie, participar en ningún mitin o apoyar a un candidato para participar de la política. La primera lucha por imponernos valores se libra en nuestro hogar casi desde que nacemos, entre nuestros padres, familiares cercanos y amigos, por tan solo iniciar el recuento.
Posteriormente, conforme vamos creciendo, esta lucha se traslada a la escuela, la religión, tu círculo de amigos, tu club deportivo, tu trabajo y tu relación de pareja entre otros, y en estas etapas ya participamos también tratando de imponernos a los demás.
Cierto es que muchos de estos intentos por imponernos valores no son de forma premeditada y dirigida como se da en la política en el ámbito electoral. Pero aunque en la escuela  no te impongan el que votes por la derecha o la izquierda (o al menos no en la gran mayoría de ellas), si tratan de imponerte una formación en base  a conocimientos memorizados, los cuales en gran parte incorporamos como verdades absolutas, que marcan el camino que recorremos y nuestra forma de relacionarnos.
Entonces, ¿qué estudian los procesos políticos contemporáneos?, creo que es valido decir que estudian  los mecanismos para hacerse de la capacidad de imponer valores y acciones sobre los demás. Este concepto aunque sigue siendo simple no acota a la política al mero ámbito electoral, ya que si bien es cierto que la política no lo es todo, también es cierto que es más y nos afecta más de lo que creemos y está involucrada en la totalidad de nuestras relaciones.
Considero importante no sólo que conozcamos bien este concepto, sino que seamos conscientes y sobre todo responsables de nuestras pequeñas acciones, que sin darnos cuenta configuran día a día el contexto político general. ¿es válido quejarnos de gobierno corruptos, cuando damos ejemplo con la práctica a nuestros hijos  de no respetar las señales de tránsito, de gritarle al del carro de a lado, de meternos en las filas de espera, e incluso de  sobornar a un policía para evitar una multa? entre otros.
Cuando criticamos a un gobierno desordenado, corrupto, proteccionista, patriarcal e irrespetuoso de los derechos de los demás, volteamos también a ver que está sucediendo en nuestros hogares, colonias y barrios, escuelas y entorno cercano  y nos preguntamos ¿cuántas de estas prácticas se replican desde ahí?
Es por eso importante conocer de política, y responsabilizarnos de nuestras acciones como ciudadanos, pero también como padres, hijos, amigos, parejas y compañeros de trabajo entre otros.
Quizá de esta forma pudiera llegar el día en que al buscar ¿qué es política? en las imágenes de internet aparezcan familias participando en el mejoramiento de su entorno, niños educándose (y con eso no me refiero a una foto de un niño en un pupitre), parejas solucionando sus diferencias de forma firme pero tolerante y manifestaciones cívicas con quejas y demandas pacíficas, pero con propuestas contundentes,  viables y sostenibles de lo que queremos para nuestro futuro.
Participar y debatir dentro de un ámbito de tolerancia y respeto, siempre es una buena opción para mejorar nuestro entorno, así que los invito nuevamente a que envíen sus comentarios e ideas para retroalimentar estas pláticas.

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Qué queremos integrar?

Bienvenidos a este espacio virtual para intercambiar ideas y experiencias. A partir de hoy inicio mi actividad bloguera con la esperanza de debatir, comentar y retroalimentar inquietudes sobre temas relacionados al desarrollo humano, político y tecnológico de nuestra sociedad, desde un enfoque integral.
Estoy convencido de la dificultad de impulsar un desarrollo sostenible de nuestro entorno y sociedad sin promover antes, o al menos en paralelo, un desarrollo integral en nosotros mismos como seres humanos. El tener instituciones, gobierno, educación, medio ambiente y relaciones sanas y sostenibles, entre otras cosas; requiere de personas con estas características de salud y sostenibilidad que piensen, sientan y actúen para conseguir ese entorno deseado.
Procuraré tener al menos un post nuevo cada semana, con el fin de poder intercambiar con ustedes puntos de vista y sugerencias acerca de estos temas.
En esta ocasión por tratarse mi primer post de un mensaje de bienvenida, no quiero irme sin plantear algunas vagas ideas para iniciar la discusión, así que la pregunta inicial será ¿qué queremos integrar?
Aunque existen distintos acercamientos a la teoría integral, el enfoque que abordaré en este blog es parte de las teorías compartidas en nuestros días por autores como Wilber, Naranjo y Flaherty en donde una de las premisas principales es lograr un mayor desarrollo en las personas a través de la integración de nuestros tres centros de toma de decisiones, el racional, el emocional y el conductual.
¿Cómo se relaciona esto con temas de educación, política, medio ambiente y tecnología, entre otros?  
La relación que encuentro y en la que quisiera profundizar es que al estar compuestos estos elementos por interacciones entre personas, la calidad de los mismos dependerá de la calidad de las personas que lo integren. Es decir si queremos un medio ambiente limpio requerimos de personas preocupadas, conscientes y con prácticas sostenibles. Y si queremos prácticas políticas democráticas y eficaces requerimos de políticos tolerantes, abiertos, incluyentes y sobre todo íntegros y coherentes. Los valores y características aquí mencionados pueden encontrarse con más facilidad en seres humanos que han atravesado por procesos integrativos.
Aunque existen distintas corrientes que se preguntan si las personas influyen en las instituciones o las instituciones en las personas, yo soy partidario de la postura que sostiene la existencia de una interacción entre ambas, por lo que las personas crean y modifican las instituciones para que éstas a la vez regulen las relaciones en la sociedad. 
Aun así, sigo considerando a los seres humanos y su desarrollo como el principal factor de esta ecuación, ya que en un escenario hipotético puedo concebir a los seres humanos sin instituciones, mas no a las instituciones sin seres humanos.
Situados en este punto creo que la pregunta que a muchos nos llega a la mente es ¿cómo lograrlo? Y es aquí en donde espero encontrar su colaboración e ideas para acercarnos a propuestas integrales que nos permitan vivir en un mundo mejor.
Así que escriban, manden links, documentos, nutran el debate y propongan temas y de nuevo sean bienvenidos y espero verlos pronto por aquí.