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jueves, 6 de octubre de 2011

Think Different





Hoy desperté con la noticia de la muerte de Steve Jobs, tienen que pasar muchos años para que el mundo resienta tanto la partida de alguien a quién la mayoría ni siquiera conoció en persona o estaba enterado de su existencia. Cuando esto sucede, es por que esa persona ha dejado definitivamente una gran huella difícil de borrar y ha colaborado sin duda alguna a que el mundo sea un lugar mejor.

El día de hoy las redes sociales explotaron con información, recuerdos, frases, tweets y posts recordándolo, a menos de 24 horas de su muerte, sería ingenuo tratar de aportar algo nuevo a lo que ya se ha dicho sobre él. Sí, así como lo leen a menos de 24 horas es muy difícil que haya algo más que decir; y precisamente ese, es el legado de Jobs, un genio visionario de la tecnología que cómo bien dijo el cineasta Steven Spielberg "Puso el mundo en nuestros dedos".

Para quienes no sepan quien fue Steve Jobs, rápidamente diré que fue un hombre que a pesar de no haber terminado su carrera, a los 20 años ya había fundado la compañía Apple desde el Garage de su casa, la otra parte de la historia ya es conocida por todos, Apple es actualmente la empresa con mayor valor de mercado y líder mundial en innovación tecnológica.

Muere a los 56 años, después de que le diagnosticaran cancer de pancreas a finales del 2004. 7 años fue lo que necesitó Jobs para revolucionar la forma en la que nos comunicamos con la invención de su iPhone, 7 años utilizó para transformar el mundo de la música y el entretenimiento digital con iTunes y Pixar, 7 años le bastó para crear un nuevo paradigma en los modelos de negocios con la AppStore y 7 años le tomó elevar a otras dimensiones el mundo de la información y la comunicación con el iPad.

En tan sólo 7 años, el mundo es otro gracias a Steve Jobs. Pero su aportación más importante no fue en el mundo del hardware, software o los dispositivos electrónicos, su mayor aportación desde mi punto de vista, es haber logrado transferir su filosofía de vida a los artículos que su empresa produce.

"Think Different" era su lema, entre otras cosas el sostenía que: "Saber que estaba a punto de morir, fue además de la razón que le impulsó a tomar las grandes decisiones de su vida, lo que le ayudó a evitar la trampa de pensar que tenía algo que perder". Hay muchas frases memorables de Steve Jobs, pero el mejor resumen de ellas es su discurso para los graduados de la Universidad de Stanford en el 2005 que les recomiendo ampliamente ver en este link "Stay Hungy Stay Foolish" si no lo han visto, son de los mejores 15 minutos que pueden invertir en un vídeo.

En definitiva el mundo ha perdido hoy a un gran hombre, pero ha obtenido un legado, Jobs era del tipo de persona que puedes llegar a amar o a odiar, pero nada de eso le quitará el importante lugar que ganó en el mundo de la innovación tecnológica y la genialidad empresarial. El no quería producir simples artículos, sino como constantemente decía: "Los artículos de Apple son las mezcla perfecta entre la tecnología y el arte liberal"

Muchas cosas se han dicho ya para describirlo, pero hay dos frases que traduzco aquí  porque ilustran perfectamente lo que quiero expresar. Barack Obama hace unas horas declaró que Steve Jobs era: "Lo suficientemente valiente como para pensar de manera diferente, lo suficientemente audaz para creer que podría cambiar al mundo y lo suficientemente talentoso para hacerlo".

Por su parte Larry Page fundador de Google expresó: "Pareciera ser que siempre era capaz de decir en muy pocas palabras lo que tú ibas a pensar antes de que lo pensaras". Así era él, un visionario que para tener una idea de la magnitud de su obra, basta leer la frase que ha circulado sin cesar hoy en internet: "Hay 3 manzanas que han cambiado al mundo... la que Eva mordió, la que cayó en la cabeza de Newton y la que Steve Jobs creo". 

Citas como estas abundan y abundarán en los siguientes días y sería impensable elegir las que mejor describan al ser humano que hemos perdido hoy. A mí sólo me gustaría agregar que: Cuando en la mayoría de los encabezados que informan sobre tu muerte aparece la palabra Genio, puedes descansar en paz, porque has ayudado a transformar al mundo para hacer de él un lugar mejor.

Gracias Steve por ser ejemplo de innovación, creatividad y determinación. Gracias por ser "un inadaptado, un rebelde, un creador de problemas, el círculo dentro del cuadrado". Gracias por "no seguir las reglas ni respetar el status quo". Pero sobre todo gracias por tu locura, por cambiar las cosas y empujarnos constantemente a "Pensar Diferente".



sábado, 3 de septiembre de 2011

Camina Siempre Adelante





"Camina siempre adelante
y ve marcando tu senda,
cuanto mejor trigo siembres
mejor será la molienda"

El título de este post es también el de la canción de Alberto Cortez de la que se desprende esta estrofa, la considero una gran canción por su sabiduría incorporada, si tan sólo siguiéramos sus pequeños consejos nuestra vida sería más agradable. 
Esta es la segunda parte de mi post referente al Camino de Santiago, en donde doy algunos consejos para todos aquellos que emprendan un nuevo camino.
El primero y más importantes es no lleves tus expectativas contigo: es simple, sin expectativas no hay decepciones, cuántas veces nos desilusionamos de alguna relación, negocio, viaje, etc; no llegues demandando y suponiendo lo que te va a pasar porque esas expectativas pueden crear una gran decepción que no te permita incorporar los regalos que el camino tiene para ti.
Atrévete: a pesar de que este es el consejo más obvio, es también el más difícil de tomar, si no te atreves pues no hay camino, como dice mi frase favorita, "no te arrepientas de lo que haces, arrepiéntete de lo que no has hecho". Ese pequeño paso que es lanzarse al vacío, a lo inesperado, ese pequeño paso que te llena de angustia y te hace sentir mariposas en el estómago, puede ser la mejor experiencia de tu vida, desafortunadamente no podrás saberlo hasta que no te atrevas. Como dice Claudio Naranjo "Al que salta al abismo le salen alas"
Viaja ligero: y no sólo me refiero a las cosas físicas y materiales, deja también tus rencores, deja tus remordimientos y reclamaciones, viaja sólo con lo indispensable para culminar el camino que vas a recorrer, "si no vas a nadar para qué cargas un traje de baño"
Viaja acompañado: con esto no quiero decir que forzosamente tienes que viajar con alguien, pero en el camino encontrarás compañeros, harás nuevos amigos y conocerás gente si te das la oportunidad, si inicias el camino con alguien más, te darás cuenta que habrá trayectos o quizás días enteros en que no crucen palabra alguna, pero ambos saben que están ahí el uno para el otro. Y recuerda si no hay nadie alrededor siempre contarás con la compañía de ti mismo o del dios de tu preferencia, por lo que también es recomendable darte la oportunidad de conocerte a ti mismo.
Ayuda y déjate ayudar: siembra, abre camino, marca tu senda y ayuda en el trayecto. El construir y crear, para regalar esas creaciones a quién lo necesite sin esperar nada, te dará la oportunidad de darte cuenta cómo en la vida toda pequeña acción tiene su reacción. Por supuesto el camino no sólo es acerca de dar, sino también de recibir así que atento a tus necesidades porque si necesitas algo, no te va a caer del cielo, necesitas pedir y aprender a recibir.
Entrega tu 100%: ni más ni menos, no quieras hacerte el héroe. Entrégate hasta que no puedas más, pero sólo hasta ahí, de nada vale sacrificar tu camino por un sobre esfuerzo que al final te darás cuenta que sólo te retraso más o te hizo abandonar. De la misma forma funciona en el sentido contrario, tampoco es válido que termines el día reservándote para algo que no sabes si va a suceder o no, por que nadie tenemos garantizado nada, mucho menos cuestiones tan básicas como el tiempo y la vida misma.
Escucha: presencia, atención y más presencia son necesarios para que puedas escuchar aquellas pequeñas voces de lo que te rodea, no esperes una señal con letreros luminosos y muchas flechas que diga "lo que necesitas AQUI" los mensajes de la vida son tan sutiles que es necesario aprender a escucharlos. Dicen que "no hay peor ciego que el que no quiere ver" y lo mismo aplica para saber escucharte a ti mismo, a los que te rodean, a tu entorno, al camino y a la vida.
El resumen de la canción que cité al inicio es: atrévete, respeta, siembra, ayuda, conócete y da el 100%. Yo sólo agregaría: disfruta cada momento de esa aventura.
Como pueden ver no hay hilo negro ni secreto escondido en estos consejos, y a pesar de que es muy probable que ya los hayan leído o escuchado antes, quisiera dejarles como una aportación personal el invitarlos no a que los vuelvan a leer hasta que los aprendan, sino a que los pongan en práctica, alguien me enseño hace unos años que "el conocimiento se hace sabiduría cuando lo vives en carne propia"
Así que atrévanse, lo peor que puede pasar es que no logren lo que quieren, pero ahí sentados decidiéndose y pensándolo pues tampoco lo van a lograr. Así que lo peor que puede pasar es quedarse como están y las ganancias por mínimas que sean, estoy seguro  serán enormes.

miércoles, 27 de julio de 2011

El Camino



Hace algunos días concluí mi primer Camino de Santiago y digo mi primer, porque una vez que lo pruebas la sensación con la que terminas es con el deseo de poder repetirlo algún día, es un recorrido que si bien te sirve como analogía de la vida, también es un espacio para encontrarte principalmente contigo mismo.

Pudiera escribir hojas y hojas acerca de lo que significó para mí esta experiencia, pero como mi intención no es cansarlos, decidí dividir este post en dos partes, la primera que les dejo hoy, es una reflexión acerca de las semejanzas que esta experiencia tiene con nuestra vida diaria y la segunda, que haré en días posteriores, será una guía práctica de recomendaciones para todo aquel que quiera emprender el camino.

En palabras llanas, el camino no es más que un recorrido para trasladarte del punto en donde estás hacia el punto al que quieres llegar. En distintas religiones y filosofías hay referencias al camino, al Tao, a la búsqueda y a una serie de prácticas para conseguir lo que anhelas y todas ellas, tienen que ver con la forma de abordar y caminar tu vida.

Lo primero que llamó mi atención, es cómo la rutinización de nuestras vidas nos ha llevado a pensar en automático en la consecución de la meta. En el mundo laboral y en el transitar diario, es muy común que estemos constantemente pensando en nuestras metas, objetivos, sueños, anhelos, en aquel lugar ideal en donde queremos estar, sin darle importancia ni disfrutar lo que hacemos y vivimos para llegar ahí.

Empiezo por tanto con esta similitud: el camino al igual que la vida no es acerca de a dónde vamos a llegar, sino de en dónde estamos ahora. Por lo general nuestra mente está en el final, en llegar y en lo que vamos a hacer cuando estemos ahí, y cuando se nos presenta una dificultad, en vez de recibirla y tomar decisiones, nos vamos al pasado a ver que hicimos mal y después al futuro a analizar cómo esta dificultad nos afectará para alcanzar nuestro destino como lo habíamos planeado.

No digo que es algo malo aprender de la experiencia del pasado, ni fijarte un destino en el futuro, pero no debemos dejar que todo ello nos ausente del presente, que nos haga evadirnos de lo que estamos viviendo y que nos prive de la felicidad de disfrutar hasta las situaciones más difíciles y, sobretodo, que nos confunda al tomar el destino en nuestras manos y tomar las decisiones hoy, de lo que queremos ser no sólo mañana sino también en este momento.

El camino proveerá: cuando uno se embarca en una aventura de este tipo, por lo general trata de ir lo más preparado posible y olvidamos que en realidad el camino en sí es para prepararte, es por ello que es frecuente, como lo fue en mi caso, que por tratar de responder a cualquier contingencia cargues más de la cuenta en tu recorrido y lo más irónico es que ese sobrepeso suele estar conformado por cosas que en ocasiones son un lujo y las llevaste privilegiándolas sobre otras que son básicas y más necesarias.

Ejemplos hay muchos y sé que a ustedes se les vienen a la cabeza, pero lo importante es considerar que el camino te va a dar cosas y te las va a quitar. Y estamos hablando específicamente de lo referente a  los bienes. En todo recorrido uno se hace de unas cosas y se deshace de otras, es bueno considerar que en el camino como en la vida las decisiones que tomas van moldeando con qué y con quién llegas a tu destino.

No pelees con el camino, fluye con él: investigas todo lo que puedes, te preparas a más no poder, haces tus planes ideales del recorrido, tiempos, paradas y estimaciones de la llegada, es lógico si vas a un viaje quieres más o menos preparar como lo harás y de repente aparecen los factores no contemplados, los retrasos del clima, una señal mal colocada que te hace caminar más kilómetros, o una señora bien intencionada que al creer ayudarte te da información confusa y te pierdes y es ahí en donde empiezas a pelear y lamentarte por tus planes.

Aquí especulamos y nos lamentamos por lo que no será y empieza la hora del hubiera, si hubiera investigado más, si hubiera preguntado más, si hubiera salido más temprano, más tarde, cuando lo que realmente vale en ese momento es tomar decisiones correctas, lo cual va unido al siguiente punto.

Despréndete: el camino sigue ahí y su culminación también, así que despréndete de tu mundo ideal y disfruta el lugar y las condiciones en las que estás, esto te permitirá tomar mejores decisiones, quizá el camino elimine o modifique alguno de tus planes, pero son tus decisiones las que te harán sacar provecho a esas pequeñas eventualidades y compensarlas, quizás recorras kilómetros de más, pero el paisaje sea más bello y lo que vivas en él sea una experiencia que haga que tu recorrido ni se sienta, pero es tu decisión disfrutarlo en vez de lamentarte.

Acepta: la aceptación no es lo mismo que culpar, tenemos esa manía constante de auto perseguirnos que hace que en automático nos culpemos o culpemos a alguien de lo que nos está pasando, sí, es cierto; la chica de la información que estaba atendiendo a 30 peregrinos más se hizo bolas y se equivocó, pero ahorra tu energía para tomar una decisión sabia y no la desperdicies culpando y resintiéndote con la chica que estaba igual o más enredada que tú, recuerda que "tu energía se va hacia donde tu atención se desvía".

Auque vuelvas a recorrer el mismo camino, vivirás cosas distintas: éste fue mi primer camino y aunque no tengo punto de comparación para afirmarlo, decidí comentarlo por los aprendizajes de los peregrinos con los que platiqué y que ya habían hecho varias veces el camino. Ellos me comentaron algo que tiene mucho sentido: cuando repites algo que has hecho antes, las cosas cambian porque de entrada tú no eres el mismo, tienes más años, experiencia y práctica, entre otras cosas. Y sobre todo, tienes una percepción distinta a la última vez que estuviste ahí, o incluso, puede darse el caso de que pretendas llegar al mismo destino pero por causas muy diferentes, y este cambio en tu forma de vivirlo es en parte consecuencia de un cambio en ti mismo, que en ocasiones se da sin que te des cuenta dentro del trayecto que estás haciendo.

Y por último, ten una fe responsable: ya sé, suena contradictorio, pero si lo vemos a fondo tiene sentido, el camino es tu camino, es algo que tú elegiste hacer y si te fijaste metas y kilómetros por andar es porque nadie te conoce  a ti mismo mejor que tú, así que si tomaste esas decisiones, cuando estés en problemas, no esperes que baje el dios en el que depositaste tu fe, te cargue, te lleve en brazos y te deposite en el albergue más cercano. Si tomaste esas decisiones es porque sabes que tú puedes y es porque tuviste fe en ti mismo, así que responsabilízate de esa decisión, levántate, anda y sobre la marcha verás que la ayuda llegará.

Estoy consciente de que estos puntos tienen que ver con mi experiencia personal en el camino, por lo que no pretendo generalizarlos como verdades absolutas, son vivencias y experiencias propias, pero muchas de ellas tienen mucho en común con las vivencias de los peregrinos con los que platiqué. Y créanme cualquier similitud con situaciones de la vida diaria por supuesto que no es coincidencia, cada uno tenemos una estructura muy particular de interpretación y la forma en la que abordamos un problema es la misma ya sea en una relación o en un viaje, así que no esperes resultados distintos si siempre haces lo mismo.

Afortunadamente para ti, no hay ninguna otra forma de comprobarlo más que iniciar tu propio camino, así que te invito a que te decidas, te levantes e inicies el camino que quieras, el de Santiago, el de aquel trabajo que siempre has anhelado, el de aquello que quieres aprender, el de aquella chica que deseas conocer o aquella locura de tu infancia que siempre has querido hacer. Espero que mis palabras sirvan de algo en tu recorrido y sólo me queda desearte...

Buen camino peregrino!!!

martes, 14 de junio de 2011

Indignaos!!!


Éste, es el título de un libro que me llegó con la recomendación de ser fuente de inspiración para los jóvenes del movimiento de acampada del 15M en España.  El autor Stéphane Hessel, un alemán de 93 años que fue miembro del Movimiento de la Resistencia Francesa y único redactor aún vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, nos invita en este escrito a encontrar en la indignación la motivación necesaria para lograr los cambios sociales que deseamos.

El autor, quien es una voz más que autorizada para escribir sobre el tema, relata en un breve documento (que se acerca más a un manifiesto que a un libro), la forma en la que nacieron y se desarrollaron los movimientos sociales de resistencia y liberación en los que participó: la resistencia francesa, la independencia de Argelia, la causa Palestina y la defensa de los derecho humanos en general; todos ellos con una catalizador en común: la indignación.

Mi intención en este post no es reseñar ni contar de que va el libro, la verdad es que su lectura completa es más útil para ustedes que cualquier cosa que pueda decir yo sobre él en este espacio. Pero lo que si quiero hacer, es centrarme en un argumento que el autor utiliza para promover la causa y ampliar aquí el enfoque que nos ofrece.

Hessel, plantea una dificultad para la gestación de movimientos que pretendan cambiar la sociedad actual de forma positiva. Él, afirma que las causas para indignarse ante algo son muy escasas desde el punto de vista del ciudadano de hoy en día, en comparación con los ciudadanos de hace varias décadas.

Viniendo de alguien que sobrevivió a los campos de concentración nazis y que ha luchado  y participado en históricas revueltas y movimientos sociales, es lógico que vea como un problema para los jóvenes en la actualidad, el que no tengan motivos suficientes para indignarse como lo tuvieron los jóvenes de su época que sufrieron guerras, limpiezas étnicas y crisis de tamaño desproporcionado en relación con las que vivimos hoy en día (sin desechar que todos estos problemas aún se presentan en menor escala).

Parte de su esfuerzo va encaminado a tratar de ayudar a la juventud a darse cuenta de que  existen a su alrededor muchos motivos de indignación,  apuntando de forma lógica a combatir la  indiferencia como la peor de las actitudes.

Me gustaría resaltar dos cosas de los argumentos anteriores:

La primera, tiene que ver con los motivos que tenemos para indignarnos.  Estoy de acuerdo en que la juventud de principios del siglo XX vivió momentos más traumáticos que la juventud actual a nivel global, pero creo que en lo que respecta a lo local, la juventud de cada país, región o localidad tiene muy claro los motivos por los cuales se debe indignar.

Otros autores como Neveu ya han hecho hincapié en señalar al descontento como el catalizador de los movimientos de cambio y de esto tenemos muchos ejemplos; desde el descontento que ha llevado a los movimientos de protesta a luchar por  un cambio en los regímenes de sus países como en el Medio Oriente, hasta el descontento de aquellas personas que protestan y luchan contra problemas tan específicos pero tan arraigados como los prejuicios hacia las mujeres  en la denominadas Marchas de las Putas que se han extendido por distintos países desde abril a la fecha.

Éste último, es un claro ejemplo de cómo las mujeres hartas del trato recibido como  objetos sexuales en muchas sociedades o localidades machistas, salieron a la calle indignadas a reclamar su derecho a la libertad de expresarse y vestirse como así lo deseen, sin ser tachadas o catalogadas bajo ningún estereotipo.

Por tanto, considero que la sociedad actual y la juventud en especial tienen y han tenido motivos suficientes para indignarse, pero considero que el problema no es la falta de motivos o tener motivos menos graves que los que tuvo la juventud hace varias décadas. 

Considero que el problema tiene más que ver con una constante disminución en la capacidad  para indignarnos y es éste precisamente, el segundo punto que quiero resaltar. Palabras como abstención, apatía o desafección son algo común entre la sociedad actual sobre todo en asuntos relacionados a la política. Todas ellas tienen un factor en común: la indiferencia. 

Esta indiferencia que empieza en lo individual, se traslada posteriormente a lo colectivo; he insistido en distintas entradas de mi blog, en señalar la forma en que constantemente buscamos culpables para nuestros problemas, sin siquiera considerar por un momento en que parte de todo eso entramos como responsables. Creo que si hemos perdido la capacidad de indignarnos ante problemas actuales como la insultante pobreza de nuestros países, la violación de los derechos humanos, la violencia, la discriminación y muchas otras cosas más, es en parte por la indiferencia que mostramos ante aquellas cosas que  hacemos para boicotearnos en la consecución de nuestras aspiraciones y sueños. Si somos indiferentes ante nosotros ¿qué podemos esperar de nuestra indiferencia ante los problemas de los demás?

¿Cuántas de estas cosas te suenan familiares? dejar las cosas para mañana; dejar que el otro haga lo que te corresponde; no hacer algo que quieres hacer por el miedo a lo que dirán de ti los demás; tomar atajos para hacer las cosas que sabes que te hacen bien (o pero aún no hacerlas); evadirse y huir ante los problemas; criticar, señalar y culpar sin fundamentos; hacer algo sólo por que los demás lo hacen a sabiendas de que causarás un daño;  no responsabilizarte de tu bienestar; entre otros. Pudiera seguir enumerando más conductas nocivas con las cuales nos perjudicamos a nosotros mismos, pero cabría preguntarnos: ¿por qué no indignarnos ante esto? ¿por qué tanta indiferencia ante nuestros actos? ¿o es qué acaso no nos damos cuenta de ello?

Creo que para tener la capacidad de indignación y descontento ante la transgresión de  tus derechos como ciudadano, primero debemos tener el valor de indignarnos con nosotros mismos por todas esas pequeñas actitudes auto nocivas que tenemos.

Es por eso, que quiero invitarlos a Indignarse ante los abusos del gobierno,  las autoridades, las empresas y/o cualquier otra causa que les plazca, pero quiero primero exhortarles a tomar valor e indignarnos con nosotros por ser indiferentes ante el daño que nos hacemos al no darnos permiso para llegar a ser la personas que queremos ser.

Si bien es cierto que, cuando nos indignamos de forma colectiva y participamos en un movimiento es más fácil conseguir lo que demandamos, también es cierto que no hay   manifestación o protesta por más multitudinaria que esta sea, que pueda cambiar aquellas cosas que no te gustan de ti.

En pocas palabras, podrás marchar por que las autoridades respeten tus derechos, pero si no te respetas a ti mismo y no respetas los derechos de los demás, cualquier marcha será en vano. 

Así que andar e Indignaos!!! ante ustedes primero, para después marchar y cambiar lo que no les guste de su sociedad. Espero que encuentren en la indignación la motivación para cambiar aquellas cosas con las que no estén conformes de ustedes y lo que los rodea.

Y recuerden no basta tan sólo con indignarse, hay que participar y hacerse escuchar de forma pacífica y sobre todo inteligente. Indignarse es útil y valioso pero dejar de lado la indiferencia y hacer algo al respecto es respetarte a ti mismo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Infoxicación

Hace unos días, observe  un comercial de televisión acerca de un término denominado "Infoxicación" que trataba de describir la intoxicación de información a la que estamos sometidos diariamente. Considerando que se trataba de un comercial hecho para una conocida marca de autos de lujo, el cual fue transmitido 14 veces en menos de dos horas (lo cual me dejo algo infoxicado) me pareció interesante abordar el tema en este post.

En 30 segundos el spot plantea lo mucho que tu vida se complica al tener a tu alcance una amplia gama de opciones y pone como ejemplo los muchos amigos virtuales con los que cuentas, el cada vez mayor número de opciones de agua para beber que existe y las diversas tonalidades de colores para elegir que están a tu disposición, para al final venderte la idea que aún existen cosas que se deciden solas como el auto que quieren que compres.

En realidad el comercial tiene cierta razón al advertirnos acerca de la sobre saturación de información a la que estamos expuestos, pero por otro lado esa información existe por que existe quien la consuma y la demande, es decir si estamos infoxicados es por que así lo hemos decidido y/o promovido.

Hay principalmente dos cuestiones que me preocupan de este desenfrenado consumo actual de información, el primero se refiere a la dirección que el interés colectivo aparentemente refleja y el segundo tiene que ver con el cierto nivel de incongruencia que los consumidores de esta información evidencian.

Para abordar estos dos tema, me gustaría inicialmente introducir la idea de que gran parte (si no es que la totalidad) de la información que nos rodea es generada con el propósito específico de venderte algo (una idea, un producto, un partido político, un auto, entre otras muchas cosas). A su vez, el diseño de la publicidad en cuanto a su contenido, su presentación los horarios y canales de transmisión esta construido y dirigido de acuerdo a los gustos y anhelos de aquellos consumidores a los que se desea llegar.

Es por ello que la cerveza, los autos de lujo y los deportes vienen acompañados de mujeres espectaculares; así como las campañas políticas, los autos familiares y las casas son representadas por familias unidas e increíbles escenas de perfecta felicidad.

Una vez aclarado esto, tocaré mi primera preocupación; la dirección que el interés colectivo parece mostrar; es de inquietar la atención y cantidad de tiempo que las personas dedicamos a enterarnos de la vida de otras personas, lo más preocupante es que muchas de las personas de las que estamos pendientes ni siquiera las conocemos, tan solo basta acercarse a un expendio de revistas para ver que las relacionadas a chismes y farándula son las más vendidas, agreguemos a ello la estadística que habla de que el grueso de la población lee solamente la sección de sociales y deportes del periódico y tenemos un gran porcentaje de información consumida que en poco o nada va impactar de forma positiva en tu vida.

Con lo anterior tampoco pretendo proponer que el conocer acerca de los demás es malo, pero siempre hay que preguntarnos ¿para qué quiero esa información? no es lo mismo informarme de los chismes y rumores de la vida amorosa de los famosos que estar al pendiente y ocuparme del estado de mis amigos y mi familia.

Así mismo, llama la atención lo mucho que desperdiciamos en saber de los demás y lo poco que invertimos en saber acerca de nosotros mismos. ¿Pueden imaginar lo que sería de nuestras vidas si ese tiempo y esfuerzo lo aplicáramos en nosotros mismos? No tengo una respuesta específica para ello, pero darnos tiempo para averiguar sobre nosotros mismos al menos nos ayudaría a conocernos mas y el conocernos más nos hace descubrirnos y ser mejores personas.

En cuanto a la incongruencia que como consumidores mostramos, tan sólo me gustaría mencionar que la publicidad que nos ofrecen cada vez es más irreal, fotos alteradas, promesas milagrosas, historias surrealistas, falsas esperanzas, cifras maquilladas y vídeos retocados son tan sólo una parte de las muchas técnicas usadas en la información que nos ofrecen.

lo incongruente de nuestra parte es que a pesar de que lo sabemos, no sólo lo compramos sino que seguimos demandándolo, lo anterior me quedo más claro al recibir un excelente video con un gran mensaje para combatir la forma que tenemos de ver a las mujeres como objetos, pero lamentablemente a pesar del buen mensaje, la portavoz presentaba precisamente una imagen de artículo de lujo, que para mi representó una gran y desafortunada incongruencia.

La información, incluso en exceso es buena, lo importante es que nos demos cuenta de que tenemos capacidad de decisión y que la usemos en nuestro beneficio, así mismo es importante sobre todo que identifiquemos que contenidos estamos consumiendo y para qué y cómo los estamos utilizando.

La tecnología nos ha ayudado a acercarnos a otros planetas, a nivel mundial ha acercado economías y regiones, posteriormente nos ayudo a acercar países, en la actualidad a través de las redes sociales móviles se ha dado un gran paso y esta acercando a las personas en relaciones cada vez mas fuertes y sostenidas, pero considero que la tecnología tiene una gran deuda con nosotros, la tecnología y sobre todo la de la información y comunicación tiene una gran barrera que librar y esa es la barrera interior, la tecnología ha hecho muy poco o casi nada por ayudar a acercarnos y conocernos a nosotros mismos.

Debemos aprender a conocernos, a auto recordarnos y a ser conscientes de nuestras competencias por que sólo así podremos potenciarlas y tener un mayor bienestar y calidad de vida.



domingo, 30 de enero de 2011

Entre Propósitos y Buenas Intenciones

Ha pasado casi un mes desde que finalizó el 2010 y aunque esto nos pareciera mucho tiempo, hay que considerar que hace menos de 30 días nos encontrábamos en un ambiente festivo, conviviendo con nuestros seres queridos, pero sobre todo llenándonos de buenos deseos y propósitos.

Pero ¿cuántos de esos propósitos hemos incumplido? ¿cuantos de ellos no hemos ni siquiera puesto en marcha? y ¿cuántos de esos buenos deseos hemos olvidado a estas alturas? es ahí en donde 30 días parecieran ser nada para dejar tantas cosas de lado y en el olvido.

Lo importante no es el ¿por qué ha pasado esto? ya que la respuesta a esta pregunta nos llevaría a una lista de pretextos y culpas que aparecerán de forma automática sin conducirnos a nada bueno, consiguiendo por el contrario un desgastante ejercicio de auto persecución. Lo importante es preguntarnos ¿para qué hacemos estos propósitos? por que así podremos iniciar la búsqueda de lo que realmente nos motiva a cumplirlos.

El para qué de las cosas nos lleva a encontrar la motivación para alcanzarlas y ese ¿para qué? no debiera ser tan difícil de alcanzar, ya que lo tenemos justo a la mano, la motivación somos nosotros, nuestros sueños, nuestros deseos, nuestras ganas de ser mejores y nuestras intenciones de superación; desafortunadamente, es costumbre que sin darnos cuenta caigamos en una trampa y confiemos nuestro desarrollo y bienestar a motivaciones externas.

A cuantos de nosotros se nos hacen familiares los propósitos de: comer bien, hacer ejercicio, trabajar (estudiar o practicar) más sobre un tema de nuestro interés, tener más tiempo con la familia, estresarnos menos, hacer las cosas en tiempo, levantarnos más temprano, no llegar tarde, ser mejores ciudadanos, ser mas responsables, entre una larga lista interminable de repetitivos propósitos de año nuevo.

La trampa está en que muchas de estas cosas las fundamentamos en pretextos (y digo pretextos por que no son verdaderas motivaciones) frases como: tengo que hacer ejercicio para entrar en ese pantalón en el qué no entro desde hace tres años (o dos si bien nos va), tengo que pasar más tiempo con mi familia por que mi esposa, hijos, o padres lo necesitan, voy a estresarme menos por que afecto a los que están a mi lado, no llegaré tarde y me levantare más temprano por que la gente me ve mal cuando esto pasa, seré mejor ciudadano por que mi país lo necesita. Y eso, que estoy mencionando los pretextos más aceptables por que también los hay que harán ejercicio por que se casa la prima y los invitados no pueden verme gordo (a), pasaré más tiempo con la familia por que me lo dijeron en un curso y haré las cosas a tiempo por que en el trabajo me rebajan el sueldo si no lo hago.

Claro, estas razones son todas validas, más no suficientes para considerarlas como motivaciones, debemos responsabilizarnos de nosotros, querernos un poco más o un mucho más y ser sinceros para encontrar la verdadera motivación interna para lograr lo que nos proponemos, ya que mientras más externas sean nuestras motivaciones, más difícil será que cumplamos nuestras promesas. Hay que recordar que si nuestros propósitos y buenas intenciones son precisamente y lo repito NUESTROS, no tenemos por que depositar en los demás la razón de su cumplimiento, ya que ello no tardará en hartarnos y dejaremos de lado como cada año todo lo propuesto.

Si queremos comer bien, hacer ejercicio y bajar de peso debe ser por nuestra salud, por que nos interesa ser personas balanceadas y saludables; si queremos pasar más tiempo con nuestra familia, tenemos que aceptar que es por que así lo queremos, por que nos hace falta y por que ese tiempo lo necesitamos y nos nutre para sentirnos queridos y en armonía; si queremos ser puntuales y tener nuestros trabajos en tiempo es por que eso nos ayuda a no estresarnos, a liberarnos de presiones y por que como ser humano quiero ser responsable y atento de mis labores y mi tiempo. Y la lista pudiera seguir por muchas líneas más, pero creo que el concepto hasta aquí es entendible.

Si encontramos nuestras verdaderas motivaciones, será menos difícil cumplirnos a nosotros mismos, por ejemplo al querer ser buenos ciudadanos; el considerar los beneficios que esto nos trae al ayudarnos a crecer como personas y potenciar nuestro bienestar personal, familiar y comunal, nos permitirá tomar responsabilidad de ello, por que si nuestras motivaciones seleccionadas fueron externas, será muy fácil argumentar que no sirve de nada ser buen ciudadano, ya que el gobierno se encarga de borrar con su mal desempeño la aportación de tu grano de arena y lo dejaremos fácilmente de lado con esta excusa.

Por supuesto que no estoy proponiendo que sólo pensemos en nosotros de una forma egoísta, sino más bien que pensemos y nos demos cuenta de lo que significa para nosotros lograr lo que nos proponemos, y cómo esto nos beneficiará y contribuirá al bienestar de los demás.

Por ello, los invito a encontrar sus verdaderas motivaciones personales internas, para alcanzar sus propósitos y más que tener buenos deseos, los invito a tener buenas prácticas; es más los invito a olvidarnos de los propósitos de año nuevo y tener nuestros propósitos del día nuevo, o acaso ¿no creen ustedes qué es un desperdicio de tiempo (o muy cómodo)  esperar todo un año para reformular propósitos cuando los tuyos caen en el saco roto?

Es más sencillo proponernos ser mejores con cada día que iniciamos; por que si por algún motivo, no lo logramos, siempre tendremos una nueva oportunidad en menos de 24 horas.

Les deseo un feliz año 2011, lleno de muchos intentos y éxitos al conseguir sus nuevos propósitos del día y que estos propósitos estén llenos de buenas prácticas motivadas y basadas en ti, tus sueños y tus deseos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Qué queremos integrar?

Bienvenidos a este espacio virtual para intercambiar ideas y experiencias. A partir de hoy inicio mi actividad bloguera con la esperanza de debatir, comentar y retroalimentar inquietudes sobre temas relacionados al desarrollo humano, político y tecnológico de nuestra sociedad, desde un enfoque integral.
Estoy convencido de la dificultad de impulsar un desarrollo sostenible de nuestro entorno y sociedad sin promover antes, o al menos en paralelo, un desarrollo integral en nosotros mismos como seres humanos. El tener instituciones, gobierno, educación, medio ambiente y relaciones sanas y sostenibles, entre otras cosas; requiere de personas con estas características de salud y sostenibilidad que piensen, sientan y actúen para conseguir ese entorno deseado.
Procuraré tener al menos un post nuevo cada semana, con el fin de poder intercambiar con ustedes puntos de vista y sugerencias acerca de estos temas.
En esta ocasión por tratarse mi primer post de un mensaje de bienvenida, no quiero irme sin plantear algunas vagas ideas para iniciar la discusión, así que la pregunta inicial será ¿qué queremos integrar?
Aunque existen distintos acercamientos a la teoría integral, el enfoque que abordaré en este blog es parte de las teorías compartidas en nuestros días por autores como Wilber, Naranjo y Flaherty en donde una de las premisas principales es lograr un mayor desarrollo en las personas a través de la integración de nuestros tres centros de toma de decisiones, el racional, el emocional y el conductual.
¿Cómo se relaciona esto con temas de educación, política, medio ambiente y tecnología, entre otros?  
La relación que encuentro y en la que quisiera profundizar es que al estar compuestos estos elementos por interacciones entre personas, la calidad de los mismos dependerá de la calidad de las personas que lo integren. Es decir si queremos un medio ambiente limpio requerimos de personas preocupadas, conscientes y con prácticas sostenibles. Y si queremos prácticas políticas democráticas y eficaces requerimos de políticos tolerantes, abiertos, incluyentes y sobre todo íntegros y coherentes. Los valores y características aquí mencionados pueden encontrarse con más facilidad en seres humanos que han atravesado por procesos integrativos.
Aunque existen distintas corrientes que se preguntan si las personas influyen en las instituciones o las instituciones en las personas, yo soy partidario de la postura que sostiene la existencia de una interacción entre ambas, por lo que las personas crean y modifican las instituciones para que éstas a la vez regulen las relaciones en la sociedad. 
Aun así, sigo considerando a los seres humanos y su desarrollo como el principal factor de esta ecuación, ya que en un escenario hipotético puedo concebir a los seres humanos sin instituciones, mas no a las instituciones sin seres humanos.
Situados en este punto creo que la pregunta que a muchos nos llega a la mente es ¿cómo lograrlo? Y es aquí en donde espero encontrar su colaboración e ideas para acercarnos a propuestas integrales que nos permitan vivir en un mundo mejor.
Así que escriban, manden links, documentos, nutran el debate y propongan temas y de nuevo sean bienvenidos y espero verlos pronto por aquí.